(1) La inversión. Si uno creara su propio negocio a la manera tradicional, ¿cuánto le costaría? Tendría que pensar en un local, instrumentación, almacén, ... ¿Cuándo podría recoger beneficios en vista de los gastos? Con el MLM, todo esto no ocurre, ya que uno construye su negocio desde su casa, con una inversión inicial mínima, sin riesgo alguno (es importante escoger una compañía con una buena administración y con productos únicos y necesarios en una de las mayores tendencias de los negocios)
(2) El tiempo. A diferencia del negocio tradicional, el MLM puede desarrollarlo en sus horas libres, diversificando así sus ingresos, -los expertos dicen que las personas que diversifican sus ingresos son las que tienen menos problemas económicos-.
(3) La expansión. Cuando uno crea su propio negocio a la manera tradicional, la expansión es muy limitada, generalmente no va más allá del barrio o localidad de uno. Con el MLM, su red de distribución puede no tener fronteras, pudiendo tener grupos de distribución en otras ciudades o países. Pongamos un ejemplo: usted comparte esta oportunidad con un vecino suyo y a éste le interesa, a su vez éste lo comparte con un primo suyo que está en Canadá y allí, a través de éste último, se forma un grupito de personas, pues bien, ese grupo en Canadá pertenece a su red de distribución; con el MLM su negocio puede tener una expansión y dimensión que ni se imagina. “¿Qué posibilidades tengo de crear un negocio que pueda tener tal expansión? ....” ¡No es una ilusión lo que presentamos, es una opción real! Si no, ¿cómo cree que 4Life en tan solo 11 años esté ya en más de 50 países?
